Apuntes | Notas

La joyería puede ser un medio de denuncia muy importante


Entrevista a Chris Kiseno

Por Delia Alicia Piña

 

La joyería del artista Christian Kiseno no sería lo que es sin la influencia de la mecánica, la cocina y la fotografía, oficios que realizó y logró complementar y aplicar de manera única.

Los ensambles mecánicos o fríos caracterizan su joyería. Incluye piezas con pintura desgastada u oxidada, que encierran piedras engastadas de manera no convencional. Dice que sigue la estética de lo feo y prefiere que sus joyas no se vean lindas aunque lo sean.

Pero lo que más define su trabajo es la denuncia y la reflexión sobre los conflictos políticos, sociales y ambientales de su Colombia natal, tanto que admite que lo suyo es la joyería de protesta.

Su pieza insignia es «Ausencia», un collar que marcó un antes y un después. Cómo es, cuál es su importancia y por qué es un trabajo inacabado.

Su obra en detalle, su labor docente y cómo la joyería le sirve para sublimar experiencias personales, sanar y sobrellevar el exilio en Barcelona.


_Estás dedicado a full en la joyería y además sos docente, chef y fotógrafo.

_Desde el año 2000 estuve cuatro años viviendo en Venezuela, donde trabajaba en el taller de mecánica de maquinaria pesada de mis hermanos. Luego, regresé a Cali por la enfermedad de mi mamá y empecé a estudiar joyería por otros cuatro años. Tras su muerte regresé a Venezuela, volví a la mecánica y en paralelo empecé a estudiar cocina y también fotografía hasta que me retiré de la mecánica, me dediqué a dar clases de emplatado en cocina y seguí con la fotografía, pero cuando la situación en Venezuela se complicó volvimos a Bogotá.

Allí, a finales de 2016 retomé la joyería pero decidí hacer solo las piezas que quería o me gustara ver. Un año después participé de Joya Barcelona y todo se fue dando, empecé a dar clases en la escuela Materia Prima de Bogotá y a dictar talleres en la escuela De la Mano en Medellín, y desde entonces solo estoy dedicado a la joyería.

 

“Cuando retomé la joyería decidí hacer piezas que solo quería o me gustara ver”.

 

_¿Pudiste aplicar estos oficios a la joyería?

_Sí, complementé todas estas disciplinas. Apliqué la mecánica, la cocina y la fotografía a la joyería. Mis piezas de joyería llevan muchos ensambles mecánicos que aprendí en mecánica. De la cocina, rescaté el uso de colores y las texturas, y de la fotografía, la composición estética.

Por ese entonces, cuando me iba bien con la cocina y fotografía en Venezuela, un amigo me decía, que podía ser muy bueno en muchas disciplinas pero si me dedicaba o enfocaba en una podía entregar toda la energía para que fluya mejor. Y eso me pasó, independientemente de que aprovecho la fotografía para mostrar mis piezas, que me gusta mucho cocinar, que adquirí una habilidad especial para la mecánica y las disfruto mucho, siento que haberme concentrado en la joyería resultó muy bueno. La joyería es un oficio demanda mucho tiempo y está bueno dedicarse.

 

“Haberme concentrado en la joyería resultó muy bueno. Es un oficio demanda mucho tiempo y está bueno dedicarse.”

 

Influencias determinantes

 

_Pero tu joyería no sería lo que es sin la influencia de la mecánica, la cocina y la fotografía.

_Sin duda. Cuando me dedicaba a la mecánica renegaba de ella, pero luego me di cuenta que haberla trabajado me volvió muy diestro para conocer las herramientas, para saber cómo se manejan; así mi pensamiento resulta muy mecánico.

Cuando pienso en una pieza primero hago un boceto rápido y en tanto ya reflexiono en cómo la voy a hacer, cómo se va a cortar y ensamblar, la armo mentalmente y por esto luego la materializo mucho más fácilmente.

 

“Reflexiono en cómo voy a hacer una pieza, la armo mentalmente y luego la materializo mucho más fácilmente.”

 

_Este es un método que particularmente se enseña en la joyería de Colombia.

_En las escuelas de joyería de Colombia se pone mucho el énfasis en que una pieza esté bien hecha, bien soldada, bien pulida, y esto sí está muy marcado entre los joyeros colombianos; podemos tener una idea para realizar una joya artística, pero siempre está presente esa consciencia adquirida de que debe estar bien hecha y a veces eso no sé si nos juega en contra. No digo que para poder crear las piezas deben estar mal hechas sino que esa aplicación casi perfecta de la técnica a veces se convierte en una atadura, en una cadena.

 

“En las escuelas de joyería de Colombia se pone mucho el énfasis en que una pieza esté bien hecha, bien soldada, bien pulida.”

 

_Dictaste cursos de resina ¿ese era tu material en un principio?

_Cuando aprendí joyería supe cómo se mezclaban los colores en la resina y cómo secarla. Al retomar la joyería quise utilizar la resina porque me permitía lograr lo que quería, y me llevó a profundizar y pulir la técnica. Me gustó lo que logré con la resina hasta que decidí dejarla por contaminante; sé que esto se da también con los metales pero preferí abandonar este uso o al menos como lo venía utilizando.

Con mi trabajo siempre estoy protestando de alguna u otra manera por lo que sucede en el entorno y me parecía que tenía que ser coherente con lo que pregonaba. Sé que hay resinas amigables con el medioambiente pero entiendo que no lo son en un ciento por ciento. Y la dejé, aun cuando algunas de mis piezas en resinas fueron elegidas en Joya Barcelona 2017

“Con mi trabajo siempre estoy protestando de alguna u otra manera por lo que sucede en el entorno”.

_¿Cambiaste solo de material?

_No. En 2017, mediante los graffitis, que entonces tenían resinas, me expresaba con sarcasmos y bromas. Un año después la situación en Colombia se enrareció mucho más y comencé a cuestionarme por qué no protestar por lo que está pasando en mi país. Y al tomar más consciencia de lo que pasaba utilicé mi trabajo para este fin; aunque es una voz pequeña, creo que sirve para inducir a pensar en lo que sucede.

Así, comencé a visibilizar la situación de los líderes sociales y el clima político de Colombia, en general. Y lo hago, sobre todo, a través del collar «Ausencia», hecho desde 2018 con pequeños cráneos.

Hago los moldes de los cráneos, espero a que se sequen y los vacío en un proceso de días y tras pulirlos los enumero. Mi intención era hablar del asesinato de los líderes sociales sin que se asocie a un premio, como antiguamente se usaba en las guerras, por eso esos cráneos están volcados y hasta en algunos casos uno se engancha con el otro. Desde un inicio, quise que cada cráneo representara a un líder social por eso les escribo un número.

 

Levantar la voz

 

Es que desde que se firmó el Proceso de Paz en 2016 comenzaron a matar líderes sociales y, en 2018, decidí no finalizar la obra hasta que esa matanza termine; lamentablemente sigo y tengo que actualizar la cantidad porque los asesinatos de líderes sociales ya son más de 1000. Ahora, continuaré haciéndolos ya no con resina de poliéster sino con otra resina tipo cemento.

 

“En 2018 comencé a visibilizar la situación de los líderes sociales y el clima político de Colombia, en general”.

 

_Es tu pieza insignia.

_Sí. Además, este collar está acompañado de una bitácora en la que junto al número inscripto en la pieza consigno el nombre, la fecha y el lugar de asesinato. Es una manera de honrarlos y de denunciar lo que pasa.

En este momento, el collar mide 6,60 m y pesa casi un kilo y medio. No es una pieza portable sino más bien para una instalación. En 2019 lo actualicé cuando lo expuse en el Museo de Arte Moderno de Bogotá. Unos meses antes fui amenazado de muerte y tras la denuncia en la fiscalía volvieron a amenazarme. Entonces advertí el peligro que estaba corriendo con mi pareja y decidimos irnos de Colombia. Nos vinimos a Barcelona, cerca de Hospital Clínic. Estando aquí me siguieron amenazando por redes sociales. Por eso, solicité asilo político para obtener protección, en tanto tengo residencia y permiso de trabajo. En lo que va de este año mataron a 22 líderes sociales.

No busco ni quiero que el collar se vea lindo, porque el mensaje que conlleva es muy duro; sería muy chocante que fuera lindo; con los actuales 431 cráneos se podría usar, pero no es la idea; cuando tenga la cantidad que se condice con la realidad no será una pieza que pueda ser portable. Es que implica un mensaje muy potente que no es fácil de llevar.

Además, proyecto, entre otras cosas, sumar dibujos que pretendo convertir en calcomanías para poder llevar el mensaje más allá.

 

“El collar «Ausencia» es una manera de honrarlos y de denunciar lo que pasa”.

 

_Este collar marcó un antes y después.

_Antes de «Ausencia» hacía broches con los que denunciaba lo que pasaba en mi país, pero este trabajo y el hecho de que no esté terminado, que sea una pieza inacabada porque refleja una situación del país que parece no tener fin, sí marcó un antes y un después. Ahora tengo y genera mucha más consciencia sobre la problemática de la violencia, e implica una carga emocional muy fuerte.

“Ahora tengo, y (el collar) también genera, mucha más consciencia sobre la problemática de la violencia, pero implica una carga emocional muy fuerte”

_Es una obra inacabada aún, pero ¿creés que algún día podrás terminarla? 

_Tengo mucha esperanza y expectativa por el próximo recambio político que se avecina en Colombia. Se están presentando otras alternativas con buenos argumentos y propuestas que presiento pueden ser mejores a la actual.

Y hay también un recambio generacional positivo, que supone un mayor respeto por el otro, por las minorías, por el diferente, que se juega a salir a marchar y reclamar por lo que cree.

Aunque no sé si esto parará porque Colombia es un país que lamentablemente se acostumbró mucho a la violencia…

 

“Tengo mucha esperanza y expectativa por el próximo recambio político que se avecina en Colombia. Aunque no sé si esto parará porque Colombia es un país que lamentablemente se acostumbró mucho a la violencia…”

 

Sublimando experiencias

 

_¿Conseguís sublimar experiencias y percepciones personales a través de la joyería?

_Sí. Mi experiencia más fuerte tiene que ver con mi mamá Fabiola. Cuando arranqué con mi obra «Fabi», empecé a identificar que mi mamá nos crió para ser muy machistas.

Mi trabajo de joyero es muy reflexivo. Me permitió identificar y entender lo que me pasaba. Pensaba que mi alejamiento a las mujeres era por ser gay y no tenía nada que ver, más bien era por ser machista y hasta algo misógino; cuando empiezo a identificar estas cosas pude empezar a sanar.

Además, este trabajo también me permitió transformar muchas creencias, pensamientos, actitudes. Identificar los problemas permite ir solucionándolos, y así se puede sanar. La joyería me sirvió para conseguir estar más en paz conmigo mismo.

 

“Este trabajo es muy reflexivo y me permitió identificar y entender lo que me pasaba; también me permitió transformar muchas creencias, pensamientos, actitudes.”

 

_¿Cómo es «Fabi»??

_Es una obra en la que usé piedras semipreciosas identificándolas como mujeres, siguiendo la idea generalizada de que son quienes usan más las joyas… Hay una primera pieza con un cuarzo rutilado engastado con recortes de páginas de la Biblia con pasajes supermachistas; en Colombia la religión es muy fuerte, no para mí que no soy creyente.

La piedra no está pegada sino suelta, está sujeta por las hojas que sí al estar pegadas la presionan y sostienen. La idea de sujetar la piedra con las hojas la saqué de los papeles de publicidad que se pegan en los postes de las calles de Barcelona, que se hacen tan gruesos que resultan difícil de cortar con las mano; así advertí lo fuerte que es el papel cuando se une y las hojas de la Biblia me sirvieron para representar lo fuerte que se vuelve su mensaje.

La intención de «Fabi» es mostrar que la mujer está siempre atrapada, y lo hago mediante ensambles mecánicos con tornillos que no la dejan salir y, a propósito, porque lo mecánico tiene que ver con lo masculino.

En algunas de las piezas de esta serie vuelve a aparecer el graffiti, y las piedras siempre están atrapadas. A mi mamá le gustaba tejer al crochet por eso la pieza refleja ese bordado parecido al que hago en la libreta de los líderes sociales.

“La intención de «Fabi» es mostrar que la mujer está siempre atrapada, y lo hago mediante ensambles mecánicos con tornillos que no la dejan salir.”

_¿La joyería entonces es tu instrumento para referirte a conflictos políticos, sociales y ambientales?

_Sí exacto, es mi medio de comunicación. Creo que desde la joyería podemos hacer nuestro aporte para tener más consciencia. Así, la joyería puede ser un medio de denuncia muy importante.

Y la joyería, para mí, también es un medio de sanación porque permite pensar, reflexionar o identificar problemas, y eso ayuda a estar y ser mejor persona.

Me preguntaron hace poco si valió la pena denunciar los asesinatos de los líderes a través de la joyería porque la consecuencia fue tener que exiliarme, y le respondí que sí, sin duda, no puedo ser indiferente.

 

“Desde la joyería podemos hacer nuestro aporte para tener más consciencia.”

 

_¿Buscás crear consciencia a través de la joyería?

_Sí, busco crear consciencia en el otro y, sobre todo, en mí. La labor de los líderes sociales es muy peligrosa y sin embargo se arriesgan, entonces por qué no apoyarlos a través de mi trabajo o visibilizar lo que les pasa en alguna medida.

Con que una sola persona me pregunté el porqué del collar «Ausencia» es suficiente porque me da la oportunidad de contar y tomar consciencia de lo que pasa.

Si todos fuéramos más conscientes de lo que nos pasa y de las consecuencias de lo que pasa, no haríamos ni provocaríamos tanto daño.

A pesar de la distancia estoy muy conectado e informado de mi país, aunque no sé cuan sano es estar tan pendientes de las noticias porque a veces me lleno de rabia ante algunos hechos.

 

“Busco crear consciencia en el otro y, sobre todo, en mí.”

 

_¿Estando en Europa, cómo vivís este momento de guerra?¿ La joyería puede servir como catarsis?

_Soy bastante pesimista con lo que está pasando. La guerra es terrible, estoy en shock y estoy a la defensiva como esperando el golpe, una consecuencia muy negativa.

Sin embargo, desde la joyería trato de acercarme a otras iniciativas, como la de Precious Collective, al que pertenezco, que convoca a joyeros a donar piezas para vender y recaudar fondos en favor de los damnificados y refugiados ucranianos.

 

Joyería de protesta

 

A propósito de lo que se ve por la guerra o lo que no se ve o visualiza, tengo un proyecto en mente referido a cómo los medios de comunicación tergiversan lo que pasa en favor de intereses, manipulan lo que comunica según de quien se trate.

Y sí, la joyería me sirve para tamizar lo que pasa. Tengo momentos de convulsión, como este por la guerra, en el que tengo las ideas muy alborotadas hasta que llega la calma y ahí fluye, y puedo responder ese qué puedo hacer yo.

Soy muy consciente de lo que pasa, pero siento que esto no debe tratarse a la ligera. La joyería no supone una fábrica de joyas cual caramelos.

Hay que ver si tenés que decir algo, porque no todo el tiempo se tiene que decir algo. Mi trabajo es más reflexivo y esto implica interiorizar todo lo que pasa para ver qué surge.

 

“La joyería me sirve para tamizar lo que pasa.”

 

_¿Tu joyería es de protesta o contestataria?

_Sí, y se me identifica de esa manera. Mi joyería busca visibilizar lo que nos pasa, eso que a veces no queremos ver. Hay muchos temas incómodos que debemos tratar y ver qué pasa al sacarlos a la luz. Y mi manera de tratarlos es a través de la joyería.

“Mi manera de tratar temas incómodos es a través de la joyería.”

_¿Qué importancia tienen los ensambles mecánicos o en frío en la joyería?

_La importancia radica en que con el correr de los años estamos usando cada vez más materiales, no solo metales sino muchos otros, como plástico o maderas. Y los ensambles mecánicos permiten sujetar muchas piezas que no podemos soldar. Este es un aporte que aprovecho al máximo en mi trabajo.

Me gusta utilizar piedras pero no engastarlas de manera convencional, siempre quiero sujetarlas de manera diferente. Y los ensambles mecánicos o en frío me ayudan mucho. También a los estudiantes de mi taller en su indagación persona, y advierto consiguen aplicarlo muy bien a su trabajo sea cual fuere el material, como el papel, por ejemplo.

Es que a veces se diseñan piezas en base a la soldadura por desconocimiento de los ensambles en frío, y muchas veces esa soldadura limita el uso de ciertos materiales. Por eso los ensambles mecánicos son muy importantes.

 

“Se diseñan piezas en base a la soldadura por desconocimiento de los ensambles en frío, y muchas veces esa soldadura limita el uso de ciertos materiales.”

 

Método de enseñanza propio

 

_Ahora estás dando clases online en Estudio Joya. ¿Cómo es la experiencia de dar clases virtuales de joyería? ¿Es posible aprender técnicas de joyería de este modo?

_En el Taller de Jaime Díaz, Trujillo -director y docente en la Escuela Asociación El Taller de Joyería Barcelona-, uno de los mejores profesores en técnica de joyería que tuve, hablamos mucho del tema, y a muchos no les va las clases online.

Reconozco que es complicado, pero la plastilina me facilitó mucho el dictado de clases sobre elementos tan pequeños como los que implica el ensamblado mecánico.

En Venezuela cuando no entendés algo es muy común que te respondan con sarcasmo: “¿Se lo explico con plastilina?”, y me di cuenta que va justo. Cuando empecé a dar clases en Materia Prima, no entendían y empecé a utilizar plastilina, y ahora la aplico en las clases virtuales y me resulta porque puedo ejemplificar muy bien, ampliar o agrandar la escala de lo que quiero mostrar y modificarla o marcarla de acuerdo con lo que quiero plantear, es un elemento muy versátil que va muy bien. Así las explicaciones son más claras. También me valgo mucho de dibujos que resuelven las dudas.

Sin este recurso no vería la manera de poder mostrar, sobre todo, repito, por lo pequeño de los mecanismos, sería muy difícil. Por esto, entiendo las dudas o cuestionamientos a las clases bajo esta modalidad. Pero a mí me va bien y resulta.

 

“Reconozco que es complicado, pero la plastilina me facilitó mucho el dictado de clases sobre elementos tan pequeños como los que implica el ensamblado mecánico.”

 

_¿A qué aplican mejor los ensambles mecánicos?

_A la madera, la porcelana, el papel, el yeso, el acrílico. Podría decir a todo lo que se te ocurra.

Particularmente, los aplico a los tornillos, que me gustan mucho. En el taller enseño a utilizar la terraja de joyería y la de mecánica, esta última es especial para cierres de collares. También me gusta aplicarlos a los retenedores porque permiten controlar muy bien las medidas; un remache es al azar o se puede dañar la pieza, en cambio con el ensamble de retenedores puedes asegurar que la pieza quede muy bien.

 

“Los ensambles mecánicos pueden aplicarse a cualquier material que se te ocurra.”

 

_Tus piezas son muy gráficas también, ¿seguís usando graffitis?

_En «Fabi» busco mostrar que la mujer está siempre atrapada y lo hago mediante ensambles mecánicos y graffitis con pintura acrílica desgastada. Este tipo de pintura tiene mucho que ver con lo urbano, con el aspecto de las ciudades; de ahí esa apariencia de desgaste industrial que tienen mis piezas.

Al principio, en 2017, mi uso de los graffitis era muy explícito. Hoy el mensaje no es tan literal. En «Fabi», ahora, en cambio, uso referencias de versículos de la Biblia que tratan el tema o la idea que quiero comunicar.

 

“Al principio, en 2017, mi uso de los graffitis era muy explícito. Hoy el mensaje no es tan literal.”

 

_¿Aplicás a concursos y ferias?

_Desde que llegué a Barcelona me dediqué más a hacer obra y dar clases. Estoy trabajando en el taller de Jaime Díaz, en Poblenou, dictando joyería básica y también allí alquilo un espacio de taller.

Prácticamente no he participado de concursos o ferias. En estos años, mis trabajos han estado en exposiciones solo por invitación.

Tiene que ver con el momento que atravieso, en el que necesito estar reflexionando más sobre lo que hago. La importancia de trabajos como «Fabi» tienen que ver, como dije, más con sanar que con exponer. Me permitió pensar y pensar, revisar, analizar, cuestionarme y eso vale mucho más que exponerlo.

«Fabi» es una obra que aún no termino, planeo una pieza en colaboración con la joyera Jessica Morillo.

“Desde que llegué a Barcelona me dediqué más a hacer obra y dar clases… En estos años, mis trabajos han estado en exposiciones solo por invitación. Necesito estar reflexionando más sobre lo que hago en vez de exponer.”

_¿Cómo surgió tu premiada obra «Fracking»?

_Para ese entonces, en 2019, sí estaba exponiendo mucho con la organización Alliages y la presenté para ser exhibida en la muestra «Ataque al corazón» que se vió en Munich durante la edición de Schmuck.

Y en ese momento también se abrió una convocatoria, participé y obtuve el premio ganador del ZLR Jewelry Awards con el galardón de una residencia artística y una exposición que aún no puedo realizar hasta que se resuelva lo del asilo político.

Un trabajo que también buscó conscientizar porque el medioambiente es atacado a través del fracking para extraer petróleo. «Fracking» es un broche construido mediante montaje y oxidación de plata, acero, acrílico, resina, tornillos nueces y pintura.

 

“Este broche también buscó concientizar porque el medioambiente es atacado a través del fracking para extraer petróleo.”

 

La estética de lo feo

 

_Lo último es tu serie «Anarquía» ¿por qué ese nombre y en qué consiste?

_Es una serie más de diseño, son piezas de uso cotidiano. La anarquía tiene que ver porque son muy punk, con puntas, con engastes anárquicos, no convencionales; por ejemplo, incluye un anillo cuya piedra no está visible sino engastada hacia adentro, sujeta con pinches que son tornillos atornillados, valga la redundancia, y luego soldados, pero tres de ellos no están soldados sino que sujetan la piedra interrumpiendo su paso o movimiento. La anarquía tiene que ver con esa falta de engaste convencional.

Siempre uso engastes mecánicos; es decir, que me valgo de mis recursos mecánicos para hacer joyas.

 

“Me valgo de mis recursos mecánicos para hacer joyas.”

 

_¿Cómo definís tu estilo?

_Mi estilo está definido por el acabado de mis piezas que están pintadas, peladas o desgastadas de manera o de aspecto industrial y también oxidadas. La mayoría de las veces utilizo plata pero no se ve, está oculta.

Esta apariencia estética me define, no busca lo bello o la belleza convencional. Por ejemplo, tengo un broche que incluye un velo sobre una cara hecha con caucho siliconado que al tocarla impresiona; una pieza que tuve el honor de que la maestra Nuria Carulla hiciera de modelo para mostrarla.

Tanto esta pieza como mi obra está inspirada en «La estética de lo feo», libro del filósofo alemán Karl Rosenkranz. Sigo esta estética tanto en joyería como en fotografía.